BUSCADOR

 

 

EL PELLET, UN SUBSTITUTO ECONÓMICO PARA LA CALEFACCIÓN

 

 

El pellet es una biomasa o combustible ecológico generado para la recuperación de subproductos derivados de la madera. Está catalogado como combustible de CO2 neutro.

Es un combustible substitutivo más económico que los combustibles tradicionales (como el gasoil o el propano, entre otros), siendo su precio, además, muy estable.

Su poder calorífico por unidad de peso hace que sea una forma de energía rentable y renovable.

Se presenta en el mercado doméstico en formatos distintos: en bolsas de 15 kg., en sacos de 700 kg. (big bag) o a granel, para subministrar a urbanizaciones, viviendas unifamiliares o industrias.

Su sistema de combustión casi no emite humos, y el sistema de relleno del depósito es automático. Presenta un nivel de eficiencia muy elevado.

Ventajas:

El pellet no presenta riesgos de explosión, no produce olores ni derrames contaminantes y no es tóxico.

Los niveles de ceniza que genera son de 0,05%, lo que significa que, por cada 1000 kg. de pellets, sólo obtenemos 5 kg. de ceniza, teniendo en cuenta que esta ceniza la podemos utilizar como adobo.

Cualquier instalación que se pueda desenvolver en base a cualquier combustible se puede ejecutar con pellet.

La utilización de la biomasa y sus derivados como alternativa energética está poniendo en uso una palabra prácticamente desconocida para la mayoría de la población: “pellet”.

El pellet es un biocombustible ecológico, que proviene de subproductos de la madera, que en someterse los serrines a un secado a altas presiones en el proceso de fabricación, permite obtener un combustible sólido de alta densidad muy manipulable y con una relación de poder calorífico, por volumen, extraordinaria.

El pellet se presenta en el mercado como una alternativa energética limpia delante del gas y el gasoil, con un coste menor y muy respetuoso con el medio ambiente. Se puede aplicar a cualquier proceso industrial o doméstico que requiera calor, así como a procesos de secados industriales, polideportivos, hoteles, calefacción y ACS doméstico...

Nos encontramos delante de un escenario con una enorme dependencia energética y con un consumo excesivo de combustibles con emisiones nocivas que nos conduce a sufrir los primeros efectos del cambio climático. Este escenario obliga a recorrer a energías renovables como la solar, la eólica, la solar térmica, la fotovoltaica, la hidráulica o la biomasa, entre otras, con la finalidad de reducir la mayor parte de energías no inagotables y contaminantes.

Si se aprovecha esta biomasa para usos domésticos, se reduce el impacto ambiental y la dependencia energética y obtenemos una fuente de energía limpia, inagotable y autóctona.

 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede saber más sobre nuestra política de cookies aquí

Acepto